Leonard comenzó a sentir curiosidad por este arte a muy temprana edad, pero no fue hasta que presencio ante sus ojos un juego de magia con naipes de manos de un Señor a quien recién había conocido el cual, al finalizar dicho acto le dejo muy claro que “Era bastante difícil que aprendiese tan hermoso arte”.
Esto fue tomado por Leonard como un reto personal, el cual lo llevo a indagar, aprender y reflexionar, al principio solo con ayuda de algunos libros y bastante ensayo y error, hasta que conoce de mano de un gran mago llamado Metusen la Sociedad Venezolana de ilusionismo (S.V.I.), a la cual hoy día pertenece, aquí conoce a un grupo selecto de magos, que al igual que el comparten su pasión por este arte.